¡Estamos muy felices! Hace unos días, el diario El Periódico de España se acercó a nuestras escuelas de Chamberí para charlar con Rodrigo Rodríguez, cofundador de Pentimento junto a su mujer.
Queremos compartir con vosotros esta pequeña entrevista donde Rodrigo reflexiona sobre el alma de la escuela, el arte de enseñar y por qué el dibujo y la pintura son disciplinas al alcance de cualquiera que tenga ganas y un poquito de paciencia.
-Los inicios de la escuela y nuestra especialidad
Rodrigo: Mi especialidad es la pintura y las artes gráficas. Tras empezar como pintor por diferentes galerías del país y el extranjero, en 2013 arranqué con mi mujer la Escuela de Arte Pentimento. Con dos sedes en Chamberí, enseñamos dibujo y pintura a niños y adultos.
-¿Dibujar y pintar es algo innato o se puede aprender?
Rodrigo: No necesariamente es una característica innata, sino que más bien se trata de facilidad o no a la hora de adquirir conceptos. Consideramos que todo el mundo puede aprender a pintar o dibujar, lo que cambia es el tiempo que le requiere a cada persona. Como todas las artes, se basa en la repetición para el perfeccionamiento de la técnica. A base de pintar mucho, consigues pulir tu técnica. La paciencia es la clave.
"Como todas las artes, el dibujo y la pintura se basan en la repetición para el perfeccionamiento de la técnica."
- ¿Qué hace que Pentimento sea una escuela diferente?
Rodrigo: Nuestra cercanía con el alumno, guiarle y entender cuál es su proceso y su necesidad de aprendizaje. Individualizamos mucho a cada persona y entendemos el concepto de escuela como un todo: orden, estética visual, buena música...
De cara a los niños, más de lo mismo. No solo es enseñarles, sino hacer que se lo pasen bien y aprendan a través del disfrute.
- Los niños y los adultos en la academia
Para nosotros, los niños son el 50% de nuestro alumnado y la parte más divertida. Son la base de todo y disfrutamos muchísimo con sus clases. Al tener dos aulas, los dividimos por edades para poder impartir clases totalmente adaptadas a su nivel.
Por su parte, los adultos comparten espacio según sus preferencias horarias y les vamos dirigiendo de forma 100% individual en función de su interés, su ritmo y su nivel. Aquí no hay presiones: cada uno avanza a su velocidad.
- ¿Qué es lo que más te satisface de este oficio?
Rodrigo: El ver que la gente está contenta de venir a nuestro espacio. El comprobar que la enseñanza con pasión funciona. Y pensar que estamos dejando una impronta buena a los niños y que, quizá, se acuerden de nosotros con orgullo cuando crezcan.
- El origen de nuestro nombre: ¿Por qué "Pentimento"?
Rodrigo: Buscábamos un nombre relacionado con la pintura y el arte pero que no fuera básico o muy esperable. Pentimento (arrepentimiento en italiano, refiriéndose a las correcciones que hace un artista sobre el lienzo) nos pareció un concepto bonito, con buena sonoridad y enseguida supimos que era el correcto.
(¿Significa esto que Italia es la cuna de este arte para nosotros? No especialmente. Italia es un país maravilloso como fuente de artistas, pero cada país tiene su arte, su tiempo y su importancia).
- ¿Cómo saber si se te daría bien el dibujo o la pintura?
La respuesta de Rodrigo no puede ser más clara: "¡Vente a clase y lo vemos! A cualquiera se le puede dar bien, es cuestión de ganas, curiosidad y paciencia".
-¿Un profesor de dibujo pinta a diario?
Rodrigo: Mi trabajo es hacer que los demás aprendan a pintar y, por lo tanto, tengo contacto directo con la pintura. Eso también hace que luego pinte muy poco para mí, pero siempre tendremos esa opción.
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